11-01-2001. Segunda sección del Análisis ESPECIAL del mes de diciembre de 2001
del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
La lucha de clases en Euskal Herria Sur en el 2001. La opacidad capitalista que disfraza y oculta una realidad básica quíntuplemente dual. Bonanza y penuria, sufrientes y satisfechos, oprimidos y portadores del “síndrome del colonizado”. Galería de perseguidos y masacrados: jóvenes, mujeres, jubilatas, excluídos y euskaltzales. Y VASCOS EN GENERAL.
Hay en Euskal Herria hoy una dualidad, un conflicto, que es estratégico porque en él se está jugando ni más ni menos que la supervivencia del Pueblo Trabajador Vasco como grupo humano diferenciado, como respuesta original y diferente al reto de la hominización. Sabemos que la biodiversidad cultural está ferozmente amenazada en el mundo por la ofensiva homogeneizadora y desnacionalizadora del Capital Monopolista Internacionalizado que busca arrasar las naciones y las culturas para convertirlas en inmensas manadas de Homo Coca Colens más fáciles de dominar y explotar. Pero ese peligro de extinción, de pérdida de identidad lo sentimos especialmente más agudo y tenebroso en Euskal Herria por cuanto que afecta a nuestro propio pueblo y porque rompería el récord de una agónica supervivencia (agónica en su sentido etimológico de "en lucha") que dura ya más de cuatro mil años desde que superó la invasión de Europa por las tribus indoeuropeas.
Ese conflicto es la lucha entre la Euskal Herria de los euskaroparlantes de hecho o de deseo y la Euskal Herria de los lingüísticamente colonizados cómplices de los colonizadores.
Es cierto que no faltan en nuestra actualidad noticias buenas sobre el euskara. Un día podemos leer, por ejemplo, con datos del EUSTAT referidos al curso 2000-2001, que sólo 1.956 de los 309.595 niños escolarizados en la Comunidad Autónoma Vasca estudiaron con el modelo de enseñanza que utiliza el castellano como única lengua, frente a los 133.059 que cursaron todas las asignaturas en euskara y que en la provincia de Guipúzcoa, el número de niños que estudió sólo en euskara fue superior al de todos los demás modelos educativos.
Otro día podemos leer la esperanzadora noticia de que casi seis de cada diez niños navarros estudian euskara o se escolarizan en esta lengua en el curso 2001-2002 y que el hecho de que el 57,82 por ciento de las familias haya optado por modelos educativos con euskara (A, B y D) supone una "victoria" frente a "la insidiosa campaña" del Gobierno del Bobo de Corella contra nuestra lengua.
Pero esas buenas noticias sobre el euskara vienen siempre compensadas por otras muy malas. Como la de que en los últimos años ha caído en un 27% su conocimiento entre los jóvenes de 16 a 25 años en Euskal Herria Norte. O la de que a los 12.400 vascos que viven en Euskal Herria sin dominar otro idioma que el euskara y que no saben ni castellano ni francés o, al menos, no pueden comunicarse con normalidad en estas lenguas les es imposible vivir normalmente en su tierra si no van acompañados por un intérprete. Porque todavía es imposible vivir única y totalmente en euskara en Euskal Herria a pesar de que sea lengua legalmente oficial en dos de los trozos en que los Estados opresores español y francés tiene desgajado su territorio.
Puede leerse en nuestra web un artículo publicado el 26 de septiembre de 1999 por J. Luis Alvarez Enparantza "Txillardegi" en el que se lee que:
"El nivel de utilización global (del euskara) no es satisfactorio. Evidentemente. Pero la clave no está en la pretendida "desidia" de los euskaldunes bilingües, sino en la dictadura lingüística que nos imponen, a todos los niveles y en todo momento, los monolingües castellanófonos, con los que convivimos. Sean abertzales o no lo sean".
Hay que añadir a ese correcto diagnóstico de Txillardegi la deliberada acción desnacionalizadora contra el euskara concienzuda y sistemáticamente ejercida por todos los órganos de los Estados opresores español y francés. No es una novedad. Es un feroz asunto que lleva más de quinientos años acometiéndose por los españoles y varios cientos por los franceses. Cuando Antonio de Nebrija publica en Salamanca el 18 de agosto de 1492 su obra "El arte de la lengua castellana", la primera gramática del idioma español, fabrica también la ideología, la falsa conciencia necesaria, que propone a la reina Isabel, alias "la Católica" como acompañamiento de su obra. El prólogo de la misma, que le dedica, comienza diciendo:
"A la mui alta y assí esclarecida princesa doña Isabel, la tercera deste nombre, reina i señora natural de España y las islas de nuestro mar. Comiença la gramática que nueva mente hizo el maestro Antonio de Lebrixa sobre la lengua castellana. Y pone primero el prólogo. Lee lo en buen ora.
Cuando bien comigo pienso, mui esclarecida Reina, i pongo delante los ojos el antigiiedad de todas las cosas, que para nuestra recordación y memoria quedaron escriptas, una cosa hállo y: sáco por conclusión mui cierta: que siempre la lengua fue compañera del imperio; y de tal manera lo siguió, que junta mente començaron, crecieron y florecieron, y después junta fue la caida de entrambos".
Añadiendo más adelante que:
"I cierto assí es que no sola mente los enemigos de nuestra fe, que tienen ia necessidad de, saber el lenguaje castellano, más los vizcainos, navarros, ……y todos los otros que tienen… necessidad de nuestra lengua, si no vienen desde niños a la deprender por uso, podrán la más aina saber por esta mi obra".
Remito a la obra de Joan Mari Torrealdai El Libro Negro del Euskera (TTARTTALO Argitaletxea, Donostia, 1998) para un repaso de las pruebas documentales de las agresiones de los Estados español y francés encaminadas a masacrar y erradicar la lengua vasca.
Pero este mes de diciembre de 2001 ha culminado un ominoso año en el que la derecha navarra ha mostrado a niveles hasta ahora desconocidos y que deja estupefactos a los funcionarios y políticos europeos su feroz odio al euskara. El Gobierno navarro del Bobo de Corella ha sido denunciado por altos funcionarios europeos como un caso único en Europa: es el único Gobierno en ella que promueve normas legislativas y actúa en contra de su idioma propio. Albert Memmi en su Retrato del colonizado precedido por el retrato del colonizador ha explicado bien la contradicción suprema de que sin colonizado no hay colonia. Es preciso que los colonizados aprendan a sangre y fuego que su salvación está en asumir que el colonizador es el Bien y en querer ser como él, en intentarse confundir con él. De ahí surge el autoodio, el odio a la propia identidad y a las señas de la misma. La derecha navarra se autoodia por ser vasca, se niega a sí misma, reniega de sí misma, se miente que es española, falsifica y niega la brutal historia de la invasión y la conquista española y su posterior salvaje represión durante un sanguinario decenio. Y por eso odia y persigue al euskara. Conozco muchas personas navarras de derechas con ocho y dieciséis eufónicos apellidos en euskara, aquejadas del síndrome del colonizado y que por ello que niegan que son vascas y que se sulfuran porque las calles de Iruñea tengan rótulos en euskara.
Los que se autoodian y odian al euskara son, evidentemente, los más peligrosos. Pero no hay que minimizar el peligro que para el euskara y para la identidad del Pueblo Trabajador Vasco representan los que se proclaman partidarios, defensores y promotores del euskara y luego se muestran tibios y sumisos frente a las agresiones españolas y francesas al idioma. Ahí está la vergonzante ejecutoria de más de veinte años de gobiernos PNV en la CAV, incapaz de exigir y lograr el cumplimiento de las normas legales (el famoso Estatuto y tantas otras) que al menos sobre el papel amparan al euskara.
Repito es un conflicto estratégico la actual lucha entre la Euskal Herria de los euskaroparlantes de hecho o de deseo y la Euskal Herria de los lingüísticamente colonizados cómplices de los colonizadores.
Son datos ya algo viejos (de entre diciembre de 1995 y abril de 1996) pero como es una encuesta que, rara avis, se realizó en TODA Euskal Herria, voy a usar los datos de la Encuesta sociolingüística de Euskal Herria 1996 para cuantificar grosso modo los euskaroparlantes de hecho o de deseo.
La encuesta halló un 22% de la población de Euskal Herria (541.000 personas) cuya primera lengua había sido el euskara (18,8%) o el euskara y el español o el euskara y el francés (3,5%). El mejor porcentaje era el de Iparralde (31,6% pero sólo 67.000 personas), el segundo el de la CAV (24,2% 429.600) y el peor el de Nafarroa (10,1% 44.400).
A esos se añadían 92.800 personas mayores de 15 años que habían aprendido euskara y se restaban 87.300 que lo habían perdido total o parcialmente.
12.400 monolingües en euskera más 534.100 bilingües (euskara y español o francés) sumaban un 22,5% (546.500 personas) euskaroparlantes.
A las que quizá pudieran sumarse, para hallar la cifra de euskaroparlantes de hecho o de deseo, otro 14,5% de la población: los 352.900 bilingües pasivos que saben hablar "algo" en euskara o si no lo hablan lo comprenden o leen bien o bastante bien. Tendríamos así un 47% de la población de Euskal Herria (899.400 personas) para mi definición de euskaroparlantes de hecho o de deseo.
Que coincide bastante con el 45% de la población de Euskal Herria (49% en el Norte, 46% en la CAV y 38% en Nafarroa) que suman los que tenían según la encuesta una opinión MUY FAVORABLE (14%) o FAVORABLE (31%) a la promoción del uso del euskara. Claramente superior al 18% que sumaban los que tenían opiniones MUY DESFAVORABLES (3%) o DESFAVORABLES (15%). Un 37% tenía opinión ni favorable ni desfavorable.
De forma aproximada podemos así afirmar que los vascos que en toda Euskal Herria son euskaroparlantes de hecho o de deseo SUMAN 900.000.
Su lucha con los lingüísticamente colonizados cómplices de los colonizadores y con los Estados español y francés es una de las claves de la actual lucha de clases en Euskal Herria.
Como ha escrito Iñaki Gil de San Vicente: "La recuperación extensiva e intensiva del euskara requiere de una base teórico-política muy clara, cual es la de la estrecha fusión entre planes de reuskaldunización, recursos político-culturales adecuados y unidad territorial. Es decir, a no ser que se quiera que nuestra lengua sobreviva como lengua secundaria en Vascongadas, terciaria en Nafarroa y desaparezca en Iparralde, para evitar ese futuro inexorable, es imprescindible establecer un proyecto en el que la unificación territorial vasca avance con su ritmo propio pero con las conexiones internas necesarias al fortalecimiento lingüístico. Los recursos político-culturales y mediáticos institucionales o no que se vayan conquistando intervienen aquí decisivamente aunque, por las diferencias de ritmo entre los tres trozos de Euskal Herria y por el contenido progresista de la estrategia educativa global, siempre con una estrecha conexión con los movimientos populares y sociales euskaltzales".
(En Apuntes sobre Pedagogía y Liberación. Una critica del orden educativo existente.
No repetiré aquí la argumentación que tantas veces me han leído los subscriptores de estos análisis. Me limitaré a repetir la tesis, archidemostrada, de que la lucha de clases adopta en Euskal Herria la forma prioritaria de lucha de Liberación Nacional. Por eso es tan crucial, para entender la realidad vasca de hoy, la situación de quienes luchamos por la Liberación Nacional de Euskal Herria.
Tampoco repetiré aquí el iter de investigación (basado en buen número de investigaciones empíricas con trabajo de campo realizadas a lo largo de los últimos veintiún años) que me ha llevado hace tiempo a cuantificar en una horquilla entre CUATROCIENTAS MIL Y QUINIENTAS MIL PERSONAS a quienes en esa lucha de Liberación Nacional Vasca luchamos por la independencia y el socialismo (entre un 14 y un 15% de la población total, porcentaje que subiría hasta casi un quinto de la población mayor de 15 años).
400 0 500 mil personas de las que en mi análisis extraordinario sobre las elecciones 13 de mayo del año pasado, que está publicado ya en abierto en nuestra web, dije que se trata de "una minoría sufriente". Lo dije (y repito ahora) así:
"Es una minoría sufriente de la muy concreta y muy brutal violencia ejercida durante decenios y decenios por el Estado español (y el francés) que hoy prolonga y en algunos significativos aspectos empeora la violencia que se sufrió en el tardofranquismo. Que cuenta por decenas y decenas de miles sus miembros detenidos, vejados, humillados y multados, por quizá hasta dos decenas de miles los bestialmente torturados, por miles y miles los presos, exiliados y desterrados, por miles y miles los familiares, parientes y amigos personales de los asesinados.
Esa minoría sufriente de la violencia española y francesa padece además el agravante de su deliberada y buscada INVISIBILIZACIÓN COMO VIOLENTADA. Conseguida mediante el uso de una variada serie de obscenos e inmundos trucos españoles."
En aquel análisis hablé también de que:
"Hay otra minoría en la C.A.V. también sufriente de violencia y que también se ha manifestado y hecho presente el 13M. Es la minoría constituida por quienes son los "blancos" de la violencia ejercida por ETA, la violencia vasca de respuesta a la violencia española. Es decir: Policías, guardias civiles, militares y funcionarios españoles, concejales y cargos públicos de PP y PSOE, periodistas de la "Brunete mediática", "chivatos" y colaboracionistas varios, etc., etc.
A diferencia de la del MLNV esta otra minoría sufriente ESTÁ HIPERVISIBILIZADA por el sistemático y sobreabundante trabajo (mercenario o voluntario y graciable) de la "Brunete mediática" en prensa, revistas, radio y televisiones. Hasta el punto de que para la gran mayoría de los españoles la violencia de respuesta que padecen es la única violencia existente.
Esa planificada y abundantemente financiada HIPERVISIBILIZACIÓN perseguía (y persigue) la finalidad de convertir a esa minoría en el catalizador/disparador de una reacción de masas contra el nacionalismo vasco en su conjunto en la Comunidad Autónoma Vasca. Finalidad instrumental que cosifica a las víctimas y convierte tantas veces en obscena la exhibición mediática de su lógico y respetable dolor"
Lo que en este mes de diciembre de 2001 que estoy repasando en este análisis ESPECIAL hemos conocido son varias pistas para cuantificar a esa segunda "minoría sufriente" en de 125.000 a 145.000. personas en la CAV. Una pista nos la ha dado el SOCIOMETRO de Otoño del Gobierno de Vascongadas que ya he citado antes. A la pregunta siguiente: "Si tuviera las mismas condiciones de vida y de trabajo ¿dónde le gustaría vivir?" la inmensa mayoría (85%) contestó que en la CAV. Sólo un 8% dijo que en el extranjero (2%) o en el resto del Estado español (6%). Ese mismo 8% es el que hemos sabido que encontró el Euskobarómetro de la UPV como suma de los que les dijeron que había muchas o bastantes probabilidades de que se fueran a vivir a otra zona del Estado español (los españolistas de la UPV preguntan por "otra zona de España" claro está) si su marcha fuera manteniendo el mismo nivel de vida. De forma que ese 8% puede ser como digo una buena pista.
Que viene corroborada porque sólo ha sido un 7% el que dice haberse sentido personalmente amenazado por la violencia de ETA o de la kale borroka.
Como esos datos son de la CAV habría que añadir unas decenas de miles de personas en Nafarroa. Son cantidades congruentes con lo que sabemos. Desde luego las dos decenas de miles que suman las fuerzas de ocupación y los cipayos más sus familiares ya pueden acercarse a ser la mitad del total. Añádanse los funcionarios no armados del Estado español y sus familias y los aparatos burocráticos y cargos de los partidos sucursalistas y sus familias más los colaboracionistas notorios y sus familias y la suma de 125.000 a 175.000 (contando Nafarroa) parece posible.
Pero lo importante de lo que aquí quiero decir no es esa cuantificación de las dos minorías sufrientes del conflicto. Lo importante es tener en cuenta que, aún siendo muy considerables esas dos minorías que sufren directamente los efectos del conflicto político generado por la necesidad de la Liberación Nacional y Social de Euskal Herria, la gran mayoría de la población (alrededor de dos millones de personas) no sufre en sus carnes las consecuencias del conflicto.
Y como una buena parte de esa mayoría es "bienestante" y el resto está alienada para creerse bienestante o para creer que puede llegar a serlo en breve, "PASA" DE IMPLICARSE EN EL CONFLICTO. Mira para otra parte. Se niega a asumir la crudeza y la radical realidad del conflicto. Y se apunta a bobas teorías sobre que "todo el mundo es bueno, salvo unos cuantos locos", a pamemas "pacifistas", a repetir jaculatorias como "queremos la paz" y a ilusorias y fraudulentas terceras vías como el timo de la estampita que el miserable Ibarretxe les dio a 600.000 de ellas y ellos el 13M.
Como "No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia" resulta garantía de fracaso para el MLNV no tener en cuenta la existencia y la amplitud de la Euskal Herria de los "bienestantes", de los pancistas, de los groseramente materialistas obsesos con su consumismo. Y del juego que pueden dar a los Estados opresores español y francés para afianzar su opresión.
Es cierto que, como he demostrado con datos a lo largo de esta sección, para una gran parte de esa mayoría su "bienestar" no es tal más que como fruto, como ilusión generada por su alienación. Pero si no admitimos el hecho de la existencia y la amplitud de la Euskal Herria de los bienestantes (aunque sea alienada y falsificada), se hacen imposibles las necesarias profundización y crítica sobre el mismo y el desvelamiento de las miserias que se esconden en ese "bienestar".
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